Muchas personas se sienten cansadas y tensas de forma permanente, aunque duermen lo suficiente. Ray Peat veía a menudo en ello la interacción de dos factores: el estrés crónico y un metabolismo ralentizado. Para él, la tiroides desempeñaba un papel clave. En este artículo descubrirás cómo se relacionan la tiroides y el estrés, qué entendía Peat por “indefensión aprendida” y qué hábitos recomendaba.
Qué tiene que ver la tiroides con el estrés
La tiroides produce las hormonas T4 y T3. Ayudan a regular cuánta energía producen las células, lo cálido que está el cuerpo y la velocidad de los procesos metabólicos. Cómo funciona exactamente la tiroides lo explica el artículo ¿Para qué sirve la tiroides?.
El estrés se regula en el cuerpo a través del llamado eje HPA, es decir, el hipotálamo, la hipófisis y las glándulas suprarrenales. Al final de la cadena está, entre otras cosas, la liberación de cortisol. A corto plazo tiene sentido, porque el cortisol moviliza energía. Pero si el nivel se mantiene elevado durante mucho tiempo, puede afectar a la conversión de T4 en T3 activa. Por eso Peat describía un círculo: un metabolismo lento hace al cuerpo más sensible al estrés, y el estrés persistente ralentiza aún más el metabolismo.
La indefensión aprendida según Ray Peat
El término indefensión aprendida procede de la psicología. Describe un estado en el que un ser vivo deja de resistirse tras situaciones de estrés repetidas e incontrolables, incluso cuando sería posible salir de ellas. A Peat le interesaba sobre todo el lado biológico de este estado. No lo veía solo como un patrón psicológico, sino también como expresión de un déficit de energía en el sistema nervioso. Sus reflexiones se encuentran en Ray Peat sobre la indefensión aprendida y Ray Peat sobre el estrés.
Acetilcolina y óxido nítrico
En su artículo sobre el “lado oscuro del estrés”, Peat mencionaba otros dos mensajeros. La acetilcolina es importante para la atención y el control muscular. Peat sostenía que un exceso de actividad colinérgica en situaciones de estrés crónico puede contribuir al agotamiento. El óxido nítrico (NO) dilata los vasos sanguíneos, pero en grandes cantidades puede inhibir la respiración celular. Peat lo veía como otro factor que frena la producción de energía con el estrés crónico. Sus declaraciones están recogidas en Ray Peat sobre el óxido nítrico.
Cómo reconocer un metabolismo lento
Peat prestaba menos atención a los valores de laboratorio aislados que a las señales del cuerpo. Entre ellas: manos y pies fríos, temperatura corporal baja por la mañana, pulso lento, piel seca y cansancio persistente. Estas señales pueden tener muchas causas. Si te afectan, haz que un médico revise tu tiroides.
Lo que Peat recomendaba en el día a día
Comer con regularidad y lo suficiente
Peat consideraba las largas pausas sin comer y los grandes déficits calóricos como factores de estrés. Recomendaba hidratos de fácil digestión como fruta, miel y patatas junto con proteína de leche, queso, huevos y carne.
Luz por la mañana
La luz del día, sobre todo por la mañana, era para Peat una forma sencilla de poner el cuerpo en un estado activo.
Un sueño reparador
Según Peat, un pequeño tentempié antes de dormir, como leche con miel, debía evitar que el azúcar en sangre bajara mucho por la noche.
Nutrientes para la tiroides
Para formar las hormonas tiroideas, el cuerpo necesita, entre otras cosas, yodo y selenio. Qué alimentos los aportan lo explica Selenio, vitaminas y oligoelementos para la tiroides.
Conclusión
Ray Peat describía el estrés y la tiroides como estrechamente relacionados: el estrés persistente puede frenar el metabolismo, y un metabolismo lento hace más sensible al estrés. Comidas regulares, luz del día, buen sueño y una alimentación rica en nutrientes eran sus puntos de partida. Si sufres agotamiento persistente o sospechas una enfermedad de tiroides, el primer paso es acudir al médico.
Inspirado en el artículo de Ray Peat: The dark side of stress