Ray Peat sobre el cáncer de próstata

Fluctuaciones estacionales en los diagnósticos de cáncer de mama

«Existe una clara estacionalidad en el diagnóstico (la aparición) del cáncer de mama, con un máximo en primavera y un mínimo en otoño (Cohen et al., 1983). El aumento en el descubrimiento en primavera coincide con el aumento de gonadotropinas (relacionadas con el cáncer de mama y próstata), y el menor descubrimiento en otoño coincide con niveles más altos de vitamina D y menores hormonas del estrés.»

Mayo 2016 – Boletín de Ray Peat

El controvertido papel de los estrógenos en el tratamiento del cáncer de próstata

«Dado que se sabía que el tratamiento con estrógenos era peligroso para los hombres y aumentaba la coagulación sanguínea y los espasmos vasculares, debía existir una creencia predominante que llevó a su uso generalizado en el tratamiento del cáncer de próstata. Esta creencia parece ser que el estrógeno, la hormona femenina, contrarresta la testosterona, la hormona masculina, que se consideraba responsable del crecimiento – y por tanto de la cancerización – de la próstata. Todo en esta afirmación es incorrecto, pero se puede encontrar cada componente de esta creencia en la literatura médica – presente y activo.»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

Aumento de la relación estrógeno/anti-estrógeno en hombres y mujeres envejecidos

«En mujeres y hombres envejecidos, mientras la mama y la próstata se atrofian, su relación estrógeno/anti-estrógeno aumenta.»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

Funciones diversas de las hormonas hipofisarias en el crecimiento prostático

«Las hormonas hipofisarias tienen funciones diversas, incluyendo efectos sobre el tejido epitelial que van más allá de sus funciones clásicas. La hormona del crecimiento, ACTH (Lostroh y Li, 1957) así como ACTH junto con prolactina (Tullner, 1963) estimulan el crecimiento de la próstata. La prolactina – que se eleva por el estrógeno – estimula el crecimiento de la próstata lateral en ratas (Holland y Lee, 1980) y estimula in vitro el crecimiento de células epiteliales prostáticas humanas (Syms et al., 1985).»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

Niveles hormonales y supervivencia de pacientes con cáncer de próstata

«Los pacientes con cáncer de próstata con niveles más altos de LH y testosterona más baja murieron más rápido (Harper et al., 1984). Además, una alta relación de testosterona a estradiol o de testosterona a prolactina correspondía a una mejor supervivencia (Rannikko et al., 1981). Considerados individualmente, los pacientes con niveles más altos de testosterona tenían un mejor pronóstico que aquellos con niveles más bajos, y los pacientes con niveles más bajos de hormona del crecimiento tuvieron mejor resultado que aquellos con niveles más altos (Wilson et al., 1985).»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

Influencias hormonales en la división celular de la próstata

«En cortes humanos de próstata, varias hormonas (incluyendo insulina y probablemente prolactina) estimularon la división celular; la testosterona no lo hizo bajo estas condiciones experimentales (McKeehan et al., 1984). Contrario a las ideas estereotipadas, hay indicios de que andrógenos adicionales podrían controlar el cáncer de próstata (Umekita et al., 1996) y que antagonistas de la prolactina y el estrógeno podrían usarse de manera sensata en la terapia hormonal.»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

Cambios hormonales en hombres a partir de los 50 y agrandamiento prostático

«A los 50 años, los hombres a menudo muestran un exceso tanto de prolactina como de estrógeno, así como una deficiencia de hormonas tiroideas y testosterona. A esta edad, el agrandamiento de la próstata suele hacerse evidente.»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

Efectos del estrógeno más allá de los receptores en el proceso de carcinogénesis

«Muchas de las principales acciones del estrógeno no afectan a los receptores. Un efecto directo estimulante sobre las células prostáticas, así como efectos indirectos a través de la hipófisis, páncreas, tiroides, glándulas suprarrenales, ácidos grasos, prostaglandinas, histamina y la circulación, probablemente son componentes esenciales del proceso de carcinogénesis.»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

Apoyo nutricional y endocrino para la salud prostática

«La suplementación tiroidea, suficiente proteína animal, oligoelementos y vitamina A son las primeras cosas que se deben considerar para prevenir la hipertrofia prostática y el cáncer. El apoyo nutricional y endocrino puede combinarse con tratamientos anticancerígenos racionales, ya que en realidad no hay una frontera clara entre los diferentes enfoques que buscan lograr un equilibrio endocrino e inmunológico sin dañar nada.»

Mayo 1998 – Boletín de Ray Peat

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