Calidad ecológica y elaboración cuidadosa
NUTRIEST apuesta por la máxima calidad: los huesos de este polvo proceden de reses ecológicas que pastan todo el año. Los huesos de ternera se cuecen a fuego lento durante muchas horas para que liberen la mayor cantidad posible de colágeno y gelatina, tal y como lo hacían nuestros abuelos. La única diferencia: después, el caldo terminado se liofiliza con cuidado. Así se obtiene un polvo que conserva de forma concentrada los componentes del caldo fresco. Por supuesto, el polvo es 100 % puro: sin sal, especias ni otros aditivos. Obtienes caldo de huesos de ternera puro y de calidad ecológica.
Qué contiene el caldo de huesos de ternera: colágeno, gelatina y aminoácidos
El colágeno es la proteína estructural más abundante del cuerpo humano. En el caldo de huesos está presente de forma natural: durante la larga cocción de los huesos de ternera, el colágeno pasa al caldo y se transforma en parte en gelatina. Por eso un buen caldo de huesos gelifica en la nevera.
Además, el caldo de huesos aporta de forma natural los aminoácidos glicina, glutamina y prolina. La glicina es el más pequeño de los aminoácidos que forman las proteínas y abunda especialmente en el tejido conjuntivo; la glutamina es el aminoácido más abundante en la sangre. Ambos forman parte de los componentes naturales de las proteínas de los alimentos. Nuestro polvo hace que estos componentes del caldo tradicional sean fáciles de usar a diario, sin tener que cocer huesos durante horas.
Caldo de huesos ecológico rico en proteínas
Con unos 9 g de proteína por cada 10 g de polvo, nuestro caldo de huesos es muy rico en proteínas y prácticamente no contiene hidratos de carbono ni grasas. Las proteínas contribuyen a que aumente la masa muscular, a conservar la masa muscular y al mantenimiento de los huesos en condiciones normales. Por eso el polvo es una forma sencilla de completar tu aporte diario de proteínas: después de entrenar, en el café de la mañana (el llamado café keto) o simplemente como taza caliente entre horas.
Como apenas contiene hidratos de carbono y es totalmente natural, el polvo encaja también en una dieta cetogénica o paleo y es muy popular durante el ayuno intermitente.
Tradicional y versátil en el día a día
Desde hace generaciones, el caldo de huesos se valora como un alimento tradicional reconfortante y nutritivo, y hoy es especialmente popular entre quienes quieren comer de forma natural y rica en proteínas. Como taza de caldo clásica, en un batido, en el café o para enriquecer sopas y salsas sin cambiar su sabor: tú decides cómo encaja nuestro caldo de huesos en polvo en tu día. Lo importante es la regularidad: una sola ración al día aporta de forma continua proteína y los componentes naturales de un auténtico caldo de huesos de ternera.
Por supuesto, el caldo de huesos en polvo no sustituye una alimentación variada y equilibrada, sino que es un valioso complemento para tu dieta.